Fertilizantes orgánicos y naturales.

Martes, Febrero 5, 2019
Una alternativa para mejorar los cultivos y cuidar del suelo.

Una alternativa para mejorar los cultivos y cuidar del suelo.

La búsqueda de fertilizantes orgánicos solía ser un problema serio al no ser tan fáciles de encontrar pero ahora esto ha cambiado. Hoy se sabe que la materia orgánica agrega más nutrientes al suelo y hacerlo más viable y fértil.

Además es conocido que los fertilizantes de tipo sintético no compensan la mala calidad del suelo, sino que entre más de estos se vierten al suelo, peor es la calidad que le deja. Es cierto que, las raíces de las plantas no distinguen entre el nitrógeno de una fuente orgánica o nitrógeno creado en una fábrica; pero los fertilizantes no orgánicos están concentrados en exceso que pasado el tiempo generan desequilibrios en el suelo, lo que reduce la composición de microorganismos y lombrices de tierra, perjudicando su calidad.

Ahora es posible hacer abono natural para plantas, y que pueden ser empleados como alternativa a los fertilizantes sintéticos:

  1. Estiércol: Es uno de los fertilizantes orgánicos más efectivos para enriquecer el suelo del jardín. Se pueden comprar bolsas de estiércol descompuesto en centros de jardinería, o si se tienen gallinas, cabras o conejos como mascotas se pueden usar sus desechos. Los excrementos de conejo tienen alto contenido de nitrógeno y se pueden añadir directamente al suelo, pero los excrementos de otros animales deben ser compostados antes de su uso.
  2. Cáscara de plátano: Lanzar las pieles de esta fruta en un hoyo sobre su plantación, o enterrándolas bajo el abono para que funciones como fertilizante orgánico natural; esto permitirá obtener floraciones más grandes así como otros beneficios.
  3. Cascarones de huevo: Son una ayuda multiusos en el jardín, actúan como fertilizante, repelente de plagas, etc.; están compuestas por 93% carbonato de calcio, un mineral indispensable para preparar el suelo. Añadirlas trituradas al fondo de los hoyos de las plantaciones, sobre todo si son cultivos de tomates, pimientos y berenjenas. También al secarlas y convertirlas en polvo fino puede extenderse por toda la base de las plantas.
  4. Granos de café usados: Los restos del café permiten agregar una buena cantidad de nitrógeno al suelo. Contrario a la creencia, los residuos del café no son ácidos y actúan como sustituto para el abono rico en nitrógeno de su pila de composta. Puede mezclarse en el suelo o extendidos sobre la superficie.
  5. Recortes de césped: Son ricos en nitrógeno por lo que con el tiempo son excelentes fertilizantes orgánicos. Llenar una cubeta de 5 galones con recortes de césped, o incluso con malas hierbas que absorben los nutrientes del suelo como la hierba. A continuación vierta agua a la parte superior de la cubeta y deje reposar durante un día o dos. Diluya el té de hierba mezclando una taza de hierba líquida con 10 tazas de agua y aplíquelo sobre la base de las plantas.
  6. Ceniza de la chimenea: Son una gran fuente de potasio y carbonato de calcio y reemplazan su necesidad de cal, sólo se debe colocar sobre la tierra del jardín y mezclarla con el suelo. No debe usar esta opción si el suelo es alcalino o alrededor de plantas acidófilas.
  7. Vinagre: El ácido acético del vinagre funciona para las plantas que requieren de un suelo ácido y puede sustituir los fertilizantes en plantas de interior. Una cucharada de vinagre blanco con 1 galón de agua se convierten en la mezcla para regar las plantas, repitiendo cada 3 meses.
  8. Algas: Las algas secas y frescas contienen oligoelementos que constituyen una fuente de alimento natural para los microorganismos del suelo.
  9. Humus de lombriz: Posiblemente el mejor fertilizante de todos enlistados, una lombriz de tierra es capaza de producir diariamente su peso en humus, un fertilizante efectivo y rico en nutrientes que de otro modo no estaría disponible para las plantas. Los fertilizantes nitrogenados sintéticos pueden repeler a las lombrices, por lo que no es recomendado aplicarlos.


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