Las fuentes del crecimiento de la producción agrícola

Sábado, Noviembre 30, 2019

Los aumentos de la producción de cultivos provienen de tres fuentes principales: expansión de la superficie agrícola cultivable, aumento de la intensidad de los cultivos (la frecuencia a la que se cosechan los cultivos de una superficie determinada) y mejoras de rendimiento.

Desde principios de los años sesenta, las mejoras de los rendimientos han sido, por mucho, la principal fuente de incremento de la producción de cultivos en el mundo, representando casi el 80% del incremento entre 1970 y 2019. Sólo un 7% de este incremento se debió a una mayor intensidad en la agricultura, y el 12% provino de la expansión de la superficie agrícola.

La expansión de la superficie cultivada representó menos de una quinta parte del aumento de la producción en países en desarrollo. Sin embargo, en zonas con más abundancia de tierras, la expansión de la superficie fue un factor que contribuyó en mayor medida. Esto ocurrió especialmente en América Latina donde la cifra alcanzó el 36%. Aquí, la expansión de las tierras cultivables seguirá siendo importante, pero es probable que sea superada cada vez más por incrementos de los rendimientos.

Las proyecciones sugieren que estas tendencias se mantendrán al menos hasta el año 2030. Se espera que la expansión de la tierra represente el 15% del aumento de la producción, las mejoras de rendimiento el 80%, aproximadamente, y una mayor intensidad de cultivos el resto.

Pero en el futuro, el 80% del aumento de la producción de los cultivos en los países en desarrollo tendrá que proceder de la intensificación: mayores rendimientos, incremento de cosechas múltiples y períodos a cosecha más cortos.

El estudio de la FAO indica que hay suficiente potencial productivo sin utilizar en el mundo, en términos de tierra, agua y mejora de los rendimientos, para satisfacer el crecimiento previsto de la demanda efectiva. Sin embargo, se trata de una conclusión global y hay varias reservas muy importantes que es preciso tener en cuenta.

La demanda efectiva expresa el poder adquisitivo de las personas más que la necesidad real de alimentos. Los datos que indican que los alimentos se están abaratando no reflejan los costos que conlleva aumentar los rendimientos e intensificar la agricultura. Es necesario seguir con las inversiones en investigación y desarrollo agrícola para evitar un estancamiento en el crecimiento y calidad de la producción.

La escasez de tierra o agua, y otros problemas, seguirán surgiendo, sin duda alguna, tanto en algunos países como a nivel local, pero será sólo a través de la transferencia de tecnología que se podrá combatir la pobreza y lograr la seguridad alimentaria.

 



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